Gustavo Santaolalla: Mañana campestre en el jardín

Dirección:
De los Geranios 6355, Ciudad Jardín

Gustavo Santaolalla: Mañana campestre en el jardín

Dirección:
De los Geranios 6355, Ciudad Jardín

La vida artística de Gustavo Santaolalla (1951) está íntimamente relacionada con el barrio de su infancia y adolescencia: Ciudad Jardín. Antes de que Los Ángeles se convierta en su lugar de producción musical, esta pequeña aldea en medio del conurbano bonaerense sería su espacio de creación. En el patio de su casa de la calle De los Geranios, sentado en un banquito e inspirado en el barrio, comenzó a escribir “Mañana campestre”, tema icónico de los primeros años del rock nacional y de Arco Iris.

Por entonces, Ciudad Jardín era un barrio que recién nacía, con muchos espacios verdes, calles de tierra y zonas descampadas. Como casi todos los chicos del barrio, Gustavo jugaba a la pelota en los campitos, por donde un siglo atrás habían pasado las tropas de Rosas y Urquiza en la Batalla de Caseros. Fue al Jardín Pinocho, tomó su primera comunión en la calle De las Tipas y estudió en el Gartenstadt Schule, colegio de tradición alemana. A los 5 años empezó a estudiar guitarra, y comenzó a explorar una conexión intensa entre la música y la espiritualidad. Así, llegó a tocar en el coro de la iglesia Sagrada Familia, a pocas cuadras de su casa. Ahí conoció a sus amigos Ara Tokatlian y Guillermo Bordarampé, con quienes formaría Arco Iris años más tarde. Los tres eran monaguillos, vivían en el barrio y tenían un mismo interés por explorar nuevos sonidos. Comenzaron a ensayar en sus casas y a darle forma a una de las bandas más importantes de los inicios del rock nacional: Arco iris.

Comenzaron a tocar por lugares tradicionales del barrio, como la Plaza de los Aviadores y el club AFALP, hasta llegar al mítico Cine Teatro Helios. “Un templo del arte”, según el propio Gustavo. En ese lugar hizo su debut arriba de un escenario a los 9 años, bailando danzas folclóricas. Arco Iris nació en 1967, en un contexto caracterizado por una gran apertura filosófica, cultural y política, con el hippismo como protagonista. A través de la música, comenzaron a conectarse con una espiritualidad muy profunda, que los llevó a recluirse para formar una “comunidad” con la guía espiritual Danais Winnycka (Dana). Primero en Ciudad Jardín y luego en Capital Federal, hasta que en 1975 Gustavo abandona el grupo para continuar su carrera musical en Los Ángeles, Estados Unidos. Allí se convirtió en uno de los músicos más reconocidos del mundo, con proyectos musicales que lograron importantes premios. Su música ganó dos premios Oscar a la mejor Banda Sonora con las películas “Secreto en la montaña” (2006) y “Babel” (2007).